Lo que marcamos
como diferencia.
Hay muchos talleres. Pocos explican lo que hacen, documentan cada paso y respetan la originalidad de cada pieza.
← Volver al inicioSeis razones concretas.
Informe escrito siempre
Todo trabajo termina con documentación escrita: qué se encontró, qué se hizo y cómo quedó la pieza. No es opcional.
Nada sin su consentimiento
Antes de abrir cualquier caja, explicamos lo que pensamos hacer y esperamos su confirmación. Usted siempre tiene la última palabra.
Instrumental de precisión
Verificamos la marcha en timegrapher antes y después de cada servicio. Los números no mienten y los compartimos con usted.
Respeto por la originalidad
No refinamos diales, no reemplazamos biseles, no borramos historia. La pátina de un reloj es parte de su valor.
Comunicación directa
Hable con quien realmente trabaja en su reloj. Sin intermediarios ni respuestas automáticas.
Precios claros desde el principio
Los valores están publicados y no cambian sin aviso previo. Si aparece algo inesperado, lo consultamos antes de proceder.
Oficio con historia real.
Quien trabaja en su reloj lleva más de quince años en el sector. Eso significa haber visto fallar piezas de formas inesperadas, haber corregido errores propios y haber aprendido cuándo conviene no intervenir.
La experiencia en relojería no se mide en títulos, se mide en el tiempo que llevó aprender a escuchar lo que dice un movimiento antes de tocarlo.
- Más de 15 años de práctica en relojería mecánica y automática
- Formación técnica en Buenos Aires y perfeccionamiento continuo
- Experiencia con piezas de colección, herencia familiar y uso cotidiano
- Criterio formado para reconocer cuándo no intervenir
- Timegrapher para medición objetiva de marcha antes y después
- Lubricantes específicos para cada tipo de movimiento
- Limpieza ultrasónica para componentes del movimiento
- Registro fotográfico del estado inicial y final de cada pieza
Herramientas que
respaldan el oficio.
El instrumental no reemplaza el criterio del relojero, pero lo objetiva. Poder mostrarle a un cliente los datos de marcha en múltiples posiciones es parte de la honestidad que practicamos.
Invertimos en equipamiento porque creemos que la precisión merece ser medida, no solo declarada.
Trato personal,
no protocolo.
Puede venir al taller, ver el espacio, hacer preguntas y recibir respuestas directas. No hay un departamento de atención al cliente que filtre la comunicación.
Cada propietario conoce el nombre de quien cuida su reloj y puede consultarle en cualquier momento del proceso.
- Atención directa con el relojero titular
- Consultas sin costo previo a cualquier decisión
- Actualización del estado del trabajo a pedido
- Posibilidad de visitar el taller en horario de atención
- Precios publicados sin sorpresas
- Cotización de repuestos antes de proceder
- El Check-Up no obliga a ningún paso posterior
- Posibilidad de fraccionar la Restauración por etapas
Precios que
se entienden solos.
Nuestros valores están publicados en la web. No hay cargos adicionales que aparezcan después. Si algo escapa a lo previsto, se consulta antes de ejecutar.
Un servicio honesto no debería generar incertidumbre económica.
Un reloj que sale
mejor de lo que entró.
El objetivo de cualquier servicio es devolver la pieza en mejores condiciones funcionales que las que tenía al llegar, sin alterar lo que no debe alterarse.
Y si un reloj llega en buen estado, se lo decimos. A veces la mejor intervención es no hacer nada.
- Marcha verificada en timegrapher al final de cada servicio
- Informe escrito con los resultados objetivos
- La pieza siempre regresa como llegó o en mejor estado
- Si no hay nada que hacer, lo decimos sin cobrar
El taller habitual
versus Quietgear.
| Aspecto | Taller habitual | Quietgear |
|---|---|---|
| Informe escrito del trabajo | ||
| Consentimiento antes de intervenir | ||
| Verificación con timegrapher | Solo algunos | |
| Respeto por acabados originales | Variable | |
| Precios publicados y fijos | ||
| Atención directa con el relojero | Rara vez | |
| Check-Up sin compromiso de continuar |
Propuestas que
no son habituales.
El Check-Up como punto de partida
Ofrecemos una revisión inicial que no compromete a nada. Usted sabe exactamente qué tiene en sus manos antes de decidir cualquier otra cosa.
Documentación fotográfica
En la Restauración de Estudio fotografiamos cada etapa del proceso. Usted puede ver la evolución del trabajo antes de que comience la siguiente fase.
Principio de no intervención
Si algo funciona correctamente, no lo tocamos. Este principio, que parece simple, requiere disciplina para aplicarse cuando hay presión por justificar un trabajo.
Taller local, sin intermediarios
Su reloj no viaja. Se trabaja en nuestro propio espacio en Mar del Plata, bajo el cuidado de quienes usted conoce por nombre.
Algunos números
del estudio.
Miembro de la Asociación Argentina de Relojeros
Desde 2014
Formación técnica acreditada
Escuela de Relojería de Buenos Aires
Comience por
una consulta.
No hace falta saber exactamente qué necesita su reloj. Eso lo descubrimos juntos con el Check-Up.
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