Llevé el reloj de mi abuelo sin saber exactamente qué le pasaba. Lo primero que me dijeron fue que no iban a hacer nada sin contarme qué encontraban. Eso me tranquilizó. El informe que me entregaron al final era más detallado de lo que esperaba, y el reloj volvió funcionando perfectamente.
Lo que dicen
quienes volvieron.
Las experiencias de quienes han llevado sus relojes al estudio, con sus propias palabras.
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Empecé con el Check-Up porque no quería gastar en algo que quizás no necesitaba. Me dijeron que el movimiento estaba en mejor estado de lo que yo suponía. No me facturaron nada más. Eso dice bastante de cómo trabajan. Volvería sin dudarlo.
Tengo un Longines de los '70 que heredé y quería que alguien confiable lo mirara. La restauración llevó más tiempo del que imaginé, pero me fueron informando de cada paso. El dossier fotográfico que me entregaron al final fue una sorpresa muy buena. La pieza quedó impecable.
El trato es directo. Habla con quien realmente trabaja en el reloj. Me explicó todo con calma, sin tecnicismos innecesarios. El servicio completo salió dentro del precio que habíamos acordado. Sin sorpresas al final.
Me hubiera gustado que el plazo fuera un poco más corto, pero entiendo que el trabajo lleva su tiempo. Lo que sí valoro mucho es que me avisaron cuando iba a tardar más de lo previsto, en lugar de dejarme esperando. La calidad del trabajo fue muy buena.
Coleccionista amateur de automaticos. El Check-Up fue una buena manera de entender el estado de una pieza que compré de segunda mano. La información que me dieron fue honesta: lo que estaba bien y lo que convendría hacer más adelante. Eso tiene valor.
Algunos trabajos
en detalle.
Omega Seamaster heredado, parado hace años
El propietario no sabía si valía la pena invertir en una pieza que había estado guardada más de ocho años. Quería saber el estado real antes de decidir.
Check-Up inicial, luego Considered Service
Comenzamos con el Check-Up para evaluar el estado real. El informe mostró que el movimiento tenía desgaste en la lubricación pero los componentes estaban en buen estado. Se propuso el servicio completo con cotización detallada.
Reloj en funcionamiento, marcha verificada
El Seamaster salió del taller con una marcha de +4 segundos diarios en posición vertical. El propietario tiene documentado el estado inicial y el resultado final. Plazo total: 5 semanas.
"No esperaba que me explicaran tanto. Lo que más me sorprendió fue que me mostraron los datos del timegrapher antes y después. Eso me dio confianza real en el trabajo."
— Propietario del Seamaster, Mar del Plata
Reloj de bolsillo familiar con cristal roto
Una propietaria llegó con un reloj de bolsillo de principios del siglo XX que pertenecía a su bisabuelo. El cristal estaba roto y el movimiento no giraba. Su preocupación principal era preservar la originalidad.
Studio Restoration con aprobación por fases
Evaluamos primero. El movimiento tenía el resorte real partido. Se comunicó la situación, se cotizó el repuesto y se esperó aprobación. La restauración se ejecutó en tres fases documentadas fotográficamente.
Pieza funcional con historia preservada
El reloj volvió funcionando con el mínimo de intervención posible. No se retocó el dial ni la caja. El dossier fotográfico documenta el estado anterior y el posterior. Plazo total: 9 semanas.
"Cada vez que había que tomar una decisión, me llamaban para consultarme. Nunca avanzaron solos. Para una pieza con ese valor sentimental, eso fue fundamental."
— Propietaria del reloj de bolsillo, Mar del Plata
Datos del estudio.
Calle San Juan 872, B7600 Mar del Plata, Buenos Aires
Lunes a viernes: 9:00 – 18:00
Sábados: 10:00 – 13:00
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